May 6 / Jaime Bartolomé

Historical Roasts

¿qué comedia veo?

Historical Roasts by Jeff Ross


Hoy vamos a asomarnos a una rareza que Netflix ha lanzado hace relativamente poco: Historical roasts. Un formato que recicla los clásicos roast de comedia para poner en el papel de “homenajeado” a distintos personajes históricos: Anna Frank, Martin Luther King, Cleopatra o Abraham Lincoln entre otros. 


¿Quién es y qué hace? 

El maestro de ceremonias es Jeff Ross, un cómico bastante conocido y que siempre anda inventando nuevos formatos. (Algún día traeremos a este blog su interesantísimo bumping mics). El roast es un formato clásico de stand up en el que varios cómicos se reúnen y “destrozan” a un personaje (normalmente otro cómico) que tiene, al terminar, el derecho de replicarles a todos. 

La reseña

Aunque muchos de los cómicos que aparecen vienen del mundo del stand up, empezaré dejando esto muy claro: esto no es stand-up, es otra cosa. Es un formato televisivo, bastante divertido a ratos, en el que podemos ver un roast (bastante bien escrito el 90% del tiempo) y disfrutar con los cambios de tono que el equipo de guión cuela en cada programa. 

Normalmente, Jeff Ross hace un speech inicial donde ya empieza a roastear al invitado para, a continuación, invitar a otros tres personajes históricos a sumarse al ataque colectivo. Para mí, uno de los puntos fuertes del programa es que se atreve a “invitar” a personajes interesantes y, así, se trae a Hitler para roastear a Anna Frank en una decisión que, sin duda, no hubiese aprobado ningún ejecutivo de televisión en este país.  

Además, la definición que usa Ross de “personaje histórico” es bastante amplia así que lo mismo se trae a Lincoln que a Freddy Mercury. Y tampoco le da ningún apuro resucitar a emblemas de todo tipo para hacerles participar en el roast y el programa nos permite ver a Jaleel White (Steve Urkel para los que crecimos en los 80) haciendo de Nelson Mandela o a Nikki Glasser haciendo de Kurt Cobain. 

Desde luego, el programa permite aprender stand up ya que, una vez que cada personaje empieza a hablar, los chistes, las estructuras y las fórmulas son perfectamente reconocibles y, en ocasiones muy divertidas. 

Por lo visto, el show está basado en un espectáculo en directo que lleva años llenando salas en Los Ángeles y, aunque Netflix sólo ha subido seis episodios, tiene toda la pinta de ser un formato que se puede explotar hasta el final de los tiempos. 

El mayor defecto que tiene, desde mi punto de vista, es que exige tener un cierto conocimiento de la historia y la cultura de EE.UU o, probablemente, te pierdas buena parte de las referencias que usan para construir los chistes. Al fin y al cabo, aunque todos sabemos quién fue Rosa Parks, no todos tenemos tan claras las alusiones a Bob Kennedy o a los cuatro mandatos de FDR. 

¿A qué se parece?

Honestamente, no creo que se parezca a nada que hayas visto en televisión, más allá de algún roast que, si eres friqui de la comedia, habrás visto por Youtube y otras páginas de malvivir. 


En tres palabras

Historia, sátira y mucha mala leche. 

Lo mejor: 

Muy divertido, muy oscuro a veces y maneja con mucho acierto los cambios de registro. (Ocasionalmente se ponen solemnes durante unos segundos para luego volver a la bordería y la sátira corrosiva)  


Lo menos bueno: 

Como suele pasar con cualquier roast, no todos los textos son igual de potentes ni resultan igual de divertidos, pero es muy útil para ver cómo el acting salva textos más flojetes y como, al revés, hay textos que se defienden hasta leídos en un tele-prompter. 

¿Dónde verlo? 

En Netflix tienes seis episodios que están bastante bien. No te pongas a verlo si quieres que tu hijo estudie historia porque incluye alusiones a los testículos de Hitler y la menstruación de Anna Frank.  

Created with