Dec 15

¿Qué veo hoy? Jim Gaffigan

Jim Gaffigan es un cómico estadounidense de cincuenta y pico años conocido por hacer “humor blanco” o, lo que es lo mismo, por no usar demasiadas obscenidades o humor escatológico

La reseña

Descubrí a Jim Gaffigan, como a tantos otros cómicos, sobrevolando la infinita parrilla de Netflix mientras buscaba algo para ver. Bajo su apariencia tranquila y su acting reducidísimo (dicen las malas lenguas que se compró una Fitbit hace seis años y a día de hoy sólo ha sumado 2000 pasos desde entonces) Jim Gaffigan esconde un montón de mala leche. 
Sus especiales contienen mucha comedia sobre la realidad que nos rodea (eso que los friquis de la comedia llamamos comedia observacional), mucha comedia sobre sus hijos (tiene cuatro o cinco, he perdido la cuenta) y su vida diaria y, sobre todo, mucha comedia sobre comida. Y es que Jim Gaffigan es de tallas grandes y buena parte de su comedia gira en torno a sus terribles hábitos alimenticios. Jim es la pesadilla de todos los nutricionistas de Twitter, la nemésis de la gente de @sinazucar.org y el hijo adoptivo de Obélix en un día con mucha hambre, todo junto.

Usa chistes cortos y rápidos y en general mantiene un ritmo muy bueno de principio a fin del espectáculo. Una de las cosas más interesantes es que sus chistes van cargados de mala leche y sátira social pero, por su actitud en el escenario, la gente podría pensar perfectamente que se trata de chistes absolutamente inocuos. 

–I have more pictures of my children than my father ever looked at me. 

Su humor es blanco, muy blanco: es de esos cómicos capaces de hacer un bloque de cuatro minutos sobre alargadores de pene sin decir la palabra pene más que un par de veces. Pero, si tiene un rasgo que le diferencia de otros cómicos, es su habilidad para introducir en su propio monólogo las reacciones airadas de su propio público. Así, a lo largo de sus especiales, ha ido desarrollando una voz que es la voz de su “espectadora ofendida” que le comenta los chistes ocasionalmente y que parece estar siempre a punto de abandonar la sala. 

En general, es fascinante observar su capacidad para dar voz a un amplio repertorio de personajes dentro de su monólogo. Todos sus monólogos están sembrados de un montón de act-out en los que “oímos” a los protagonistas de sus chistes y eso ayuda a mantener el dinamismo del show. 

Tuve el placer de verle en directo en Madrid en enero de 2020 (quién sabe si no estuvimos a punto de matarle al toser alguno) y fue fantástico verle actuar. No se mueve en hora y media de espectáculo y, aún así, no puedes apartar la vista de él. 

¿A qué se parece?

Se puede parecer a Mike Bribiglia, Demetri Martin. Apto para los que dejaron de ver comedia con El club de la comedia. 

En tres palabras

Chistes, familia y pizza (mucha pizza)

Lo mejor

Muy rápido y con mucha intención (mucha más de la que parece). 

Lo menos bueno

Se pasa muchísima hambre viendo sus monólogos. Quieres llamar y pedir Pizza, hamburguesa, donuts y rebozarte en todo ello mientras te ríes con sus chistes. 
No es humor político agresivo. Si buscas ese tipo de humor, te frustrará y te parecerá “blando” (pero no lo es). 

¿Dónde verlo?

En Netflix tienes cuatro especiales: Obsessed, Beyond the pale, Cinco, King Baby, Mr. Universe. 
En Amazon Prime tienes Pale white tourist. (Incluye su show de Barcelona donde hace chistes sobre su visita a España) 
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